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- REHABILITACIÓN DE DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO:
TRAUMATISMOS, HEMORRAGIAS, INFARTOS, TUMORES
El daño cerebral adquirido es definido como un daño repentino en el cerebro por causas externas mecánicas o internas. Cualquier lesión cerebral puede producir una alteración de las funciones cerebrales que pueden provocar déficits físicos, cognitivos, emocionales y sociales.
Las lesiones internas provocadas por aneurismas, infartos y tumores suelen provocar unas lesiones bien delimitadas que afectan generalmente a un área específica del cerebro. Cada parte del cerebro se encarga principalmente de unas pocas funciones motoras sensoriales y mentales, por ello estas lesiones pueden provocar alteraciones muy concretas en el funcionamiento, como por ejemplo, incapacidad para hablar (afasia), parálisis en una mitad del cuerpo (hemiplejía), entre otras.
Los traumatismos craneoencefálicos suelen provocar déficit más generales, ya que la totalidad del cerebro se suele ver afectada por el impacto o por la posterior inflamación cerebral. Puede haber una pérdida o disminución de las capacidades motoras y sensoriales. Pérdida de atención, memoria, orientación espacial y temporal, disminución en la comprensión abstracta son algunos de los déficits cognitivos más comunes. Entre las alteraciones emocionales y del comportamiento la depresión, la apatía, la desinhibición y la agitación son comunes. Todas estas alteraciones suelen reflejarse en un deterioro de las relaciones sociales que la persona mantenía antes del accidente.
La mejor forma de ayudar a una persona querida a superar la lesión es ayudarle a entrar en un programa de rehabilitación especializado en el daño cerebral.
En el CENTRO DE PSICOLOGIA ALBATROS se proporcionan servicios de terapia cognitiva y del habla que pueden significar una gran diferencia en la recuperación final del paciente.
Esta rehabilitación se centra en recuperar, en la medida de lo posible, el nivel de funcionamiento intelectual a través de técnicas de intervención basadas en ejercicios de atención, memoria, o comprensión, por citar los ejemplos más significativos.
La terapia cognitiva se basa en ejercicios sencillos, que utilizan normalmente el habla, o puzzles, o lápiz y papel para plantear problemas de memoria, atención, resolución de problemas para que el paciente los resuelva. Estos ejercicios se organizan de una manera que permitan el mayor progreso del paciente, incrementando la dificultad o tipo de ejercicios a medida que el paciente cumple objetivos. |
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